En la actualidad las costumbres cambiaron y hoy es muy común que previo a ir a vivir en pareja decidamos tomarnos un tiempo para vivir solos y conocernos a nosotros mismos, sumado también a la cantidad de estudiantes que llegan del interior, es por eso que la oferta de departamentos chicos y monoambientes aumentó considerablemente.

Existen 2 distribuciones básicas a la hora de plantear el armado del monoambiente según como sea la forma de la planta. Una de ellas, la mas beneficiosa pero más difícil de conseguir es la que cuenta con el sector dormitorio y living dando al balcón lo cual hace más fácil lograr que las zonas más importantes de la casa tengan iluminación directa.

 

La segunda es la que la planta es rectangular por ende una función va contigua a la otra. Debido a que contamos con una sola ventana, es necesario pensar muy bien cómo vamos a diseñar ese “divisor virtual” para que no tape la luz natural del ventanal. El ingenio se pone a prueba cuando nos toca armar este tipo de monoambientes con planta rectangular donde existe un único ventanal  y todas las funciones van una detrás de la otra.

Ahí surgen las preguntas, ¿cuál va primero?, ¿qué priorizo con la mejor vista? ¿tengo que pasar por el dormitorio para ir hasta el living o viceversa? ¿el living me va a quedar oscuro? ¿cómo separo una función de la otra sin sentir que está todo junto? ¿cómo gano privacidad en el dormitorio? En el post de hoy te propongo varias alternativas para dividir los espacios sin perder la iluminación y de paso ganar espacio.

CLAVES

Dividir espacios sin perder la luz natural

Una biblioteca, algún mueble, cortinas, una pared de durlock o cualquier otro elemento, todo es válido para dividir monoambientes y crear un espacio más privado para el dormitorio.

 

Optimizar los espacios: menos es más

Aprovechar el espacio al máximo es la premisa número uno. A través de la distribución, la selección y el diseño de los muebles, el equipamiento y los espacios de guardado hay que sacarle el jugo a cada centímetro cuadrado de superficie disponible. Las sillas plegables, los bancos apilables, las mesas de apoyo modulares que se pueden desplegar y combinar de acuerdo a las necesidades del momento son ejemplos de muebles muy bien pensados y que resultan súper prácticos y funcionales cuando el espacio no abunda.

Incorporar espacios de guardado

Es clave aprovechar hasta el último centímetro y generar espacios de guardado en cada rincón donde sea posible: nichos en las paredes, cajoneras debajo de la cama, estantes en altura, muebles divisores, tarimas, desniveles.

Cuanto más específicos y compartimentados sean los muebles de guardado (estantes de distintas alturas, cajones de distinta profundidad, etc.) el espacio rinde más y los elementos que guardemos estarán mejor organizados y siempre a mano.

Consejos

– Trabajar con tonos neutros la mayor parte del espacio y dar toques de luz con un tono fuerte y sumar gris. Es una combinación muy elegante y genera un contrapunto interesante en el ambiente. 

– Es importante el uso de alguna lámpara de pie que cumpla más de una función.

– Si la idea es tener un espacio de trabajo allí, lo mejor es ubicarlo lo más cerca posible de la fuente de luz natural. Esto sirve para optimizar consumos y porque es más relajante trabajar en un lugar con mayor contacto con el exterior.

– L a división entre el sector de la cama y el living debe ser liviana: una carpeta, una separación en madera muy liviana o simplemente tiras de fotos que bajen desde el techo.

¿Tenés que armar tu hogar en un monoambiente? ¿Qué tipo de distribución es la tuya? ¿Cómo resolviste los espacios privados de los públicos?

¡Espero que este post te haya aportado la solución!

¡Que tengas un excelente viernes!

Marian 🙂

Fuentes: revista living, estilosdeco, apartmenttherapy, pinterest

 

 

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